Feeds:
Entradas
Comentarios

Hoy amaneció nublado, generalmente el tiempo no altera, ni influye en mi estado anímico, pero hoy ya estaba triste y necesitaba el sol para subirme el animo, así que las nubes me hicieron sentir aun mas triste, me pase la tarde metida en mi cama tapada hasta las orejas, durmiendo, y cuando me desperté estuve mirando por la ventana de mi pieza dejando que las nubes grises fuesen el reflejo de mi alma, a veces solo hay que dejar que la pena fluya, y se aleje sola de nuestra alma, se que me mañana será un día mejor, ya que por suerte no me gana la tristeza, solo me dan bajones cuando me pasan muchas cosas juntas y si la dejo fluir y no la reprimo me recobro rápidamente y con más fuerza que nunca lo cual es genial.

En general la alegría es la vibra que me mueve y pero a veces hay días en que todo parece salir al revés y es entonces cuando sonreír se hace difícil, pero cuando se cierra una puerta, se abre una ventana, siempre hay una oportunidad, por complicadas que se vean las cosas

Anuncios

Triste

Voy de un lado a otro, estrellándome contra los muros que aprisionan mi alma, y me dejan atrapada en medio de la oscuridad, trato de no pensar en ti, pero debo admitir que resulta difícil sacarte de mi cabeza, aun cuando mi cerebro sabe que no tengo oportunidad alguna, mi corazón no quiere dejar ir la esperanza.

Solo basta con que sonrías para que yo me quede atrapada en tu mirada, me sienta perdida, en esos ojos tuyos y no pueda escapar por más que lo intente, pero de que me sirve suspirar por ti, si tú no sabes que existo, me ves, pero al mismo tiempo no me ves, la frialdad de tu mirada siempre sonriente, me traspasa como si yo no existiera, como si pudieses ver a través de mi, y siento como si el corazón se me reventara en mil trocitos.

Porque me tuve que fijar en ti, porque eres incapaz de notarme, porque no puedo atrapar tu corazón como tu atrapaste al mío robándole la libertad y las ganas de reír, dejándolo en medio de la oscuridad, sintiéndose solo aun cuando esta acompañado, nada más esperar que en tiempo le cure las heridas y le ayude a sanar.   

primera parte

Lo espero en el estacionamiento, escondida detrás de uno de los pilares, él tenía que pagar por lo que había hecho, la espera le parecía una eternidad, sintió el ascensor abrirse, se enderezo en el momento justo en que él salía del elevador, sonriente, despreocupado, sin sospechar que su vida estaba a punto de terminar, lo llamo por su nombre, él volteo, sintió el disparo antes de alcanzar a entender lo que sucedía, ella lo vio caer, él no dijo nada estaba muerto mucho antes de tocar el suelo, su rostro tampoco expresaba nada, la verdad no tuvo tiempo de sentir miedo.

Se sintió paralizada, nunca había pensado que sería capaz de matar, y ahora que lo había hecho no sabía que hacer, tenía que huir, pero no era capaz de moverse, en realidad le tomo una fracción de segundo echarse a correr y alejarse de allí, pero a ella le pareció una eternidad.

 

Suspiro, se estiro y se levanto, se acerco al ventanal de su departamento y observo el paisaje, han pasado diez años desde aquella primera vez, ahora matar era como hacer deporte o ir de compras, una banalidad sin importancia, no le provocaba ningún sentimiento, ninguna emoción, sus victimas siempre morían rápido, sin demasiado dolor y el pago le permitía más que un buen pasar.

La foto de su próxima victima estaba tirada sobre la cama, no estaba segura de aceptar, quería descansar, tal vez retirarse, pero sabía que eso era algo complicado.

Cuando tenía dudas sobre algún trabajo siempre pensaba en él, en la primera vez que había matado, el porque lo había hecho y con eso trataba de tranquilizar su espíritu atormentado.

Él merecía estar muerto y por eso no sentía nada, pero los demás, no estaba del todo segura.

El Falso Profeta

Termine de leer el Falso Profeta de A. J. Quinnell, y debo señalar que me encanto, el libro parte un tanto lento pero a medida que avanza uno se va enganchando de la historia y llegar al final hace que haberlo leído valga la pena, ya que el final realmente logra sorprender es inesperado, ya que nada me hizo advertir el giro que daría la historia en las ultimas tres paginas.

Un adelanto la historia trata de una conspiración entre la CIA y el M16, para crear o más bien hacer aparecer Al- Mahadi, que Mahoma anuncio como su sucesor poco antes de morir, y que lograría la unidad del mundo musulmán y que al a estar bajo el control de la CIA les daría el control sobre todo el mundo islámico, pero la cosa se complica cuando interviene la KGB, y el final es increíble, si les gustan las novelas de suspenso espionaje y acción este sin duda les gustara.

La pasión de tu amor me esta prohibida,

Y aunque yo reniegue de mis sentimientos,

Estos me van devorando el alma

Hasta dejarme seca.

Me siento  a la deriva en medio

De un océano tormentoso,

Donde en el horizonte no se vislumbra

La tierra prometida.

Aunque se que no debo

Añoro tu mirada acariciando

Mi cuerpo, y pierdo la cordura entre

El deseo prohibido y  el deber.

Pude sentir como la vida se escapaba de mi cuerpo, como me iba desvaneciendo en sus brazos, mientras él se bebía mi sangre que fluía sin parar desde mi cuello, no tenía manera de evitarlo, ni de defenderme, estaba segura de que iba a morir.

De repente sin previo aviso dejo de beber, hizo que la sangre se estancara y que la herida cicatrizara, quise decir algo pero me desmaye en al borde de la muerte.

Me desperté cansada y a la vez aterrada, hacia mucho tiempo que no tenía una pesadilla que pareciera tan real y aunque no lograba recordar todo el sueño, solo pensar en el me hacia temblar de pies a cabeza, por suerte ya me encontraba despierta y a la luz de la mañana, la mordedura de un vampiro es más su existencia misma parecía algo ridículo, por lo que me di una ducha con el objetivo de despejar mi mente de los temores nocturnos y empezar bien el día.

Después de la refrescante ducha me sentía como nueva, así que me vestí rápidamente, pero al mirarme en el espejo para colocarme el collar, el grito de horror se escapo de mis labios antes de que pudiera reaccionar, en mi cuello dos diminutas marcas rojas se encontraban en el lugar exacto en que él ser de mi pesadilla me mordiera, ahí innegables e imborrables dos maracas que me hicieron recordar de golpe la mayor parte de la pesadilla, pude sentir el terror recorriéndome la piel como un escalofrió.

Deje el collar tirado y tome una bufanda del clóset para poder ocultar las marcas y termine de arreglarme, agarre mi bolso y tome la perilla de la puerta, sentía pánico de salir a la calle, pero tampoco me podía quedar encerrada, debía ir a trabajar y no tenía tiempo para analizar lo que estaba sucediendo.

El trayecto al trabajo fue una tortura, me sentía observada, como si todos supieran lo que estaba pasando en mi cabeza, además tenía la sensación de que esa cosa estaba por ahí asechándome desde la oscuridad, apenas podía reprimir las ganas de gritar, de salir corriendo en cualquier dirección.

Por otra parte sentía que la cabeza me iba a estallar con tantas ideas rondándome, ya que aun cuando no quisiera pensar en nada, no dejaba de buscar una explicación lógica y menos aterradora para las marcas en mi cuello, quizás solo fue mi imaginación sobre excitada por la pesadilla o a lo mejor tan solo era una picadura de algún insecto, o quizás yo me había rascado sin darme cuenta, pero si era lo último las marcas deberían haber desaparecido, y aun estaban allí.

Llegue al trabajo hecha una jalea incapaz de controlar mis movimientos o mis ideas, demasiado torpe para pasar desapercibida, choque con todo lo que se me interpuso en el camino hasta mi oficina, y podía sentir en mi espalda las miradas curiosas y los comentarios sobre mi extraño comportamiento, en ese momento me odie por ser tan débil y no poder disimular.

Entre en mi oficina rápidamente sin darle explicaciones a nadie por mi evidente torpeza, rodee mi escritorio y me deje caer en la silla como peso muerto, tenía ganas de llorar, de gritar, me sentía aterrada, saque el espejo para mirarme el cuello de nuevo, pero me  daba miedo, finalmente junte valor y levante el espejo con una mano mientras que con la otra moví la bufanda, ahí seguían dos pequeños puntos en mis cuello, pero ya no estaban rojos, se habían tornado morados como si me hubiesen dado un golpe con algo muy fino, por ejemplo un punzón, desvíe el espejo hacia mi rostro y me sorprendió lo pálida que estaba, además de las ojeras que parecían mas marcadas que de costumbre.

Tenía que ponerme a trabajar quizás eso me distrajera de toda la locura que tenía en mi cabeza, así que me concentre en la ruma de informes por revisar que me esperaba en el escritorio, definitivamente eso me haría pensar en otra cosa. Pero para la hora de colación no había logrado pasar del primer informe y mi mente no dejaba de divagar, no podía concentrarme por lo que decidí declararme enferma y pedir permiso para ausentarme en la tarde, mi palidez era tal que me recomendaron ver medico, no fuera a tratarse de algo más grave.

Me regrese de prisa al departamento, solo me detuve a comprar pan y algo de fruta, tenia hambre y sueño, así que en cuanto llegue al departamento, deje las compras en la cocina, fui a mi cuarto por una manta de polar y me tire en el sillón del living a dormir un rato, cuando desperté ya había anochecido y la habitación se encontraba a oscuras, me enderece con la intención de cerrar las cortinas, prender las luces y comer algo, pero al moverme la horrible sensación de que ahí en algún lugar del cuarto protegido por la oscuridad alguien o algo me estaba observando me paralizo, no supe que hacer, a lo único que atine fue a tratar de encender la luz pero no alcance a moverme, él fue más rápido y me atrapo antes de que yo pudiese reaccionar y en medio de aquella oscuridad pude ver sus ojos brillando como los de un gato, en el momento en que me clavaba nuevamente los colmillos en el cuello, lance un grito con todas las fuerzas que aun me quedaban en los pulmones.

Sentí que me sacudían, abrí los ojos, la luz estaba encendida y la amiga con la cual compartía el departamento me estaba mirando, me pregunto si me encontraba bien y me explico que me había escuchado gritar desde su pieza y que por eso me había despertado, yo no le conteste nada y corrí al baño a mirarme en el espejo, me revise frenética pero no tenía ninguna marca, absolutamente nada y tampoco estaba pálida.

Volví a la pieza, mire a mí amiga y le di las gracias por haberme despertado, le pregunte si quería un café me respondió que bueno y fuimos a la cocina, mientras lo bebíamos le relate mi pesadilla, cuando termine ella se largo a reír y me contesto que definitivamente no más películas de terror para mi antes de dormir, me reí también y me volví a mi cuarto para tratar de seguir durmiendo.

Me costo conciliar el sueño nuevamente, pues aunque ahora tenía la certeza de haber estado soñando, no podía dejar de pensar en aquellos ojos perturbadores, que me asechaban desde la oscuridad

Mi espíritu atormentado por la incertidumbre del futuro vaga sin rumbo arrastrándose a las tinieblas, para caer en un abismo de silencio y oscuridad, donde ni el más mísero rayo de luz puede entrar y me va dejando sumida en esta oscuridad que me va oprimiendo.

Por un segundo creí que podría escapar, pero hoy comprendo que para las almas como la mía no hay salida posible, y lo único que nos queda es la resignación, aunque mi instinto de supervivencia insista en rebelarse en contra de esta tortura.