Hoy amaneció nublado, generalmente el tiempo no altera, ni influye en mi estado anímico, pero hoy ya estaba triste y necesitaba el sol para subirme el animo, así que las nubes me hicieron sentir aun mas triste, me pase la tarde metida en mi cama tapada hasta las orejas, durmiendo, y cuando me desperté estuve mirando por la ventana de mi pieza dejando que las nubes grises fuesen el reflejo de mi alma, a veces solo hay que dejar que la pena fluya, y se aleje sola de nuestra alma, se que me mañana será un día mejor, ya que por suerte no me gana la tristeza, solo me dan bajones cuando me pasan muchas cosas juntas y si la dejo fluir y no la reprimo me recobro rápidamente y con más fuerza que nunca lo cual es genial.
En general la alegría es la vibra que me mueve y pero a veces hay días en que todo parece salir al revés y es entonces cuando sonreír se hace difícil, pero cuando se cierra una puerta, se abre una ventana, siempre hay una oportunidad, por complicadas que se vean las cosas